Versión paralela de DispersionDeMente, donde no hay reblog sino sólo contenido original. Por alterflansho.
Hoy me di cuenta que no tengo nada que ocultar
Y esa wea no tiene ni una gracia.
Tenía unas ideas para escribir hoy, pero una se me olvidó y la otra se me arrancó. Si las ve por ahí avíseme.
El tiempo, la soledad, el vacío, la nostalgia, la ausencia de esperanzas, e incluso las comparaciones. Todo conspiraba para que esos días vacíos los dedicara a martirizarse con sus propios pensamientos. Fue entonces que buscó una solución, cada uno de esos fines de semana, voluntariamente, se despojó de su existencia. De común acuerdo volvía a cobrar vida en los días hábiles, donde aunque fuera la rutina le sirviese de compañía, pero así al menos evadía esos tortuosos días de vacíos. Semana tras semana repetía el ritual. Claro, hasta esa vez en que no se encontraron.
Cerca de la u hay una placita, por algún motivo es como si tuviera un manto de invisibilidad, mucha gente pasa por ahí pero muy poca se detiene a sentarse en sus bancas, el pasto, que se yo. No tienen tiempo para eso. Sobreviven. Esta plaza se ha convertido en mi lugar favorito. Llevar un libro de esos de historias cortas, Cortazar, Benedetti o algo así. Bajar bien abrigado y que la atención haga turnos entre las letras y el bamboleo de las olas.
Mi equilibrio emocional es inestable y procuro cuidarlo, si me buscas discusión no te seguiré el juego, solo te mandaré a la chucha :).
El ocio está mal valorado. El tiempo que le dedicamos al ocio se entiende como tiempo para actividades “no obligatorias”. En el ocio se reflexiona, se entretiene, se disfruta, se piensa. No olvidemos que la mayor parte de lo que hoy sabemos de matemáticas es producto del ocio de muchos grandes pensadores, que en su tiempo encontraron en los números una actividad de distracción para sus actividades. Aristoteles ya lo decía, el ocio es el cultivo del espiritu.
Pero en esta sociedad se confunde ocio con ociosidad. La respuesta a la supervivencia parece ser el negocio, neg-ocio, la negación del ocio, hacer cosas que no necesariamente te gustan, por el hecho de conseguir satisfacer las necesidades económicas. Y aquí comenzamos a dejar de vivir y comenzar a sobrevivir. Pobreza intelectual, pobreza de espíritu.
Se podrá convertir el ocio que te apasiona, en algo de lo que puedas sacar los frutos suficientes para vivir?. Cuanto necesitas?. Nada.
Los perros callejeros, hambre, frío, soledad. Carencias. Dispuestos a entregar fidelidad eterna por un pedazo de pan.
Hay algunos reticentes a los humanos, seguramente por que los han maltratado antes, sólo es defensa, murallas de protección.
Cuando otro ser les da cariño, cuando un humano se convierte en su amo, lo seguirán por siempre, le darán protección, amor, cariño. Fidelidad. Su amo puede incluso con el pasar del tiempo dejar de dar cariño, tratarle mal, pero nunca encontrará una mala reacción del perro, agradecido eterno.
Gruaf.
e ilusiones de realidades inexistentes.
Parejas que se quieren más que la cresta pelean por puras weas y llegan a terminar por eso. Cómo no son capaces de entenderse?.